Remedios antinatura
Me bastó con ir a la farmacia a llevar una receta de mi abuela, o más especificamente, con esperar veinte minutos dentro, para observar a mi alrededor un cuadro que me pareció casi surrealista. Me vi rodeado de personas que en un sólo instante pasaron de ser clientes de una farmacia a enfermos merodeando a mi alrededor: La señora con la pierna dolorida, la mujer de la operación, el hombre con el problema en la piel, el que llevaba a la madre a buscar su medicación cardíaca, etc etc etc. Veinte personas, veinte máquinas de consumir medicamentos (necesarios desde ya para cada uno de ellos). Caprichosamente tomé a ese minúsculo extracto de la humanidad como una muestra representativa del todo. Y me pregunté porqué al ser humano le cuesta la salud. Las respuestas son enormes, inacabables, múltiples. Pero algunas preguntas me guían entre los recodos infinitos de las explicaciones: ¿No debiera la consciencia de estar sano, ser algo simple y natural? Al menos tanto como para qu...